

Legar Dance – Chigorodó
Legar Dance nace en el año 2020 en el municipio de Chigorodó, en medio de un tiempo difícil para el mundo, pero fértil para la creación comunitaria. En ese entonces se llamaba Semillero Urban Soul y estaba conformado por 15 niñas que encontraron en la danza un lugar para reunirse, expresarse y crecer juntas. Desde el inicio, el proceso no se pensó solo como un espacio para aprender pasos, sino como un camino de formación integral donde el cuerpo, el carácter y el corazón caminaran al mismo ritmo.
A través de la danza urbana y contemporánea, Urban Soul comenzó a trabajar con niños, niñas y jóvenes, sembrando valores, fortaleciendo el ser y promoviendo habilidades para la vida. El baile se convirtió en una herramienta para hablar de respeto, disciplina, convivencia y sueños posibles dentro del territorio.
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En el año 2021 llegó la primera gran salida a escena. Bajo el nombre de Urban Soul, la agrupación participó en el Festival Departamental Por su Salud, Báilelo Pues, realizado por Indeportes Antioquia en el municipio de Barbosa. Allí, el grupo obtuvo el tercer lugar en la categoría infantil, una experiencia que marcó profundamente a las niñas y a sus formadores, confirmando que el trabajo que venían haciendo tenía sentido y proyección.
Ese mismo año, el proceso volvió a ser reconocido al resultar ganador de la convocatoria Antioquia Vive la Música, en la categoría infantil, en el municipio de Turbo. Estos logros no solo fortalecieron la confianza del grupo, sino que también reafirmaron la importancia de seguir apostándole a la danza como herramienta de transformación social.
En el año 2022, el proceso da un paso más y adopta el nombre de Legar Dance, un nombre que habla de herencia, de futuro y de la intención de dejar huella. Con esta nueva identidad, la agrupación se consolida como una escuela de danza que crece rápidamente y que hoy acompaña a más de 100 niños, niñas y adolescentes, cuyas edades van desde los 3 hasta los 16 años.
Legar Dance se convierte en un espacio formativo donde se enseñan distintos estilos de danzas urbanas y populares, sin perder de vista el reconocimiento y la valoración de las danzas tradicionales más representativas. Aquí, el aprendizaje técnico camina de la mano con la formación en valores y el desarrollo de habilidades para la vida, entendiendo que el arte también educa, cuida y orienta.

Consolidado como escuela, Legar Dance obtiene el primer lugar en la categoría infantil en la primera edición regional del Festival Por su Salud, Báilelo Pues, reafirmando su compromiso con la calidad artística y con el impacto social que genera en la comunidad.
Hoy, Legar Dance es un espacio de encuentro, de sano esparcimiento y de expresión artística, enfocado principalmente en el género urbano, donde cada ensayo es también una lección de convivencia, respeto y trabajo en equipo. La danza se convierte en un lenguaje común que fortalece el tejido social, permite a las infancias y juventudes soñar en colectivo y construir, desde el movimiento, un legado vivo para Chigorodó.
Kilómetros del Alma
Kilómetros del Alma es una obra de danza que narra un viaje más allá de lo geográfico: un recorrido interno por los sueños, los miedos y las transformaciones que se viven al atreverse a explorar nuevos caminos. A través del movimiento, los intérpretes encarnan la emoción de partir, el descubrimiento de lo desconocido y la fuerza que nace al reconocerse en cada experiencia vivida.
Inspirada en la canción “Viajando por el mundo” de la artista colombiana Karol G, la obra celebra la libertad, el amor propio y la conexión con el presente, recordándonos que cada paso recorrido deja huellas en el cuerpo y en el alma. Aunque la canción hace referencia a recorrer distintos lugares del mundo, el mensaje central se revela en la valoración de lo simple: el verdadero lujo no reside en los diamantes ni en el dinero, sino en la posibilidad de vivir sin prisa y en conexión con el ahora.
A esta propuesta musical se integran otros géneros como el dancehall, el reggaetón y el afro urbano, que dialogan entre sí a través de transiciones coreográficas que enriquecen el lenguaje escénico. Esta fusión permite resaltar corporalmente las frases más significativas de la canción, convirtiendo el movimiento en un medio de reflexión, disfrute y expresión de libertad.
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Creación coreográfica: Leydy Galarcio. Creación de mix musical: David Guzmán. El elenco está conformado por: Shaira Dahian Dávila Cortes, Sammy Acevedo Córdoba, Briana Salome, Mariangel Gómez Ramos, Isabella Algarin Perea, Violeta Hernandez Gomez, Mariana Sanchez Gelen, Jaireys Sofia Cordoba Serpa, Emily Castellano Manga, Korayma Marcela Salgado Cartagena, Anaiah Caicedo Castro, Isabella Florez Negretes, Ariana Zapata Hernández, Vaioleth Zuleta Mercado, Luciana Escobar Araque, Victoria de los Ángeles Rodríguez Vélez, Hanna Isabella Candanoza Pautt, Leimy Sofía Albornoz Ortiz, Mariangel Garrido Posso, Lauren Isabel Noba Rubiano, Ana Sofía Romero Morales y María Isabel García Monsalve.

La puesta en escena se construye desde movimientos inspirados en el reconocimiento y el valor de las pequeñas cosas: el encuentro con las amigas, la alegría compartida y el acto de bailar para celebrar la vida. La planimetría es rica en desplazamientos y juega con múltiples frentes escénicos, permitiendo su adaptación tanto a escenarios convencionales como no convencionales, sin perder la claridad del movimiento ni la conexión con el espectador.
El vestuario hace alusión a los estilos, colores y estéticas más representativas de la artista Karol G. En la parte superior se utilizan buzos de manga larga o corta con estampado de cuadros en tonos rosados y blancos, acompañados de blusas blancas de manga sisa. En la parte inferior, una falda elaborada en tela de jean reciclable se complementa con cinturón y detalles decorativos, sobre una licra negra que garantiza comodidad y libertad de movimiento. El vestuario se completa con medias largas blancas, zapatos blancos y un peinado juvenil de dos trenzas con cauchos rosados.
La musicalización integra las canciones “Viajando por el mundo” de Karol G, “Money Pull Up” de Blaiz Fayah junto a Maureen y “Noventa” de J Balvin, creando una atmósfera sonora que acompaña los distintos momentos del viaje escénico.
Aunque la escuela Legar Dance tiene como base la danza urbana, en esta obra se integran de manera estratégica ritmos como el dancehall, el reguetón y el afro urbano, articulados mediante transiciones construidas desde la danza contemporánea. Esta mezcla amplía las posibilidades expresivas del cuerpo y consolida un lenguaje escénico integral.
La obra se desarrolló en el marco de la residencia artística A Pie Pelao de la Fundación Afrocolombiana Casa Tumac, con el apoyo de los Centros de Danza y Movimiento del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes. Las asesorías estuvieron a cargo de Shirly Caicedo Pacheco y se enfocaron en la presencia escénica, la limpieza y la construcción de movimientos, con la participación de 23 bailarinas entre los 7 y 10 años.
El proceso de asesoría fortaleció aspectos como la proyección escénica, la mirada, la postura y la actitud en escena, así como la comprensión del inicio y cierre del movimiento y su unificación grupal. De esta manera, Kilómetros del Alma se consolida como una obra que celebra el viaje interior, la libertad del cuerpo y la alegría de vivir el presente.




