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COCOMARSUR - Acandí

Cuando el territorio aprende a cuidarse bailando

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COCOMASUR, Consejo Comunitario Mayor de Comunidades Negras de la Cuenca del Río Tolo y Zona Costera Sur, nace en el municipio de Acandí, Chocó, como una apuesta colectiva por la vida, el territorio y la memoria ancestral. Su origen se remonta al año 2002, cuando las familias afrocolombianas nativas y residentes de la cuenca del Río Tolo y la zona costera sur decidieron organizarse para proteger su territorio, garantizar sus derechos colectivos y asegurar el relevo generacional como forma de pervivencia cultural.

El territorio colectivo de COCOMASUR abarca aproximadamente 39.018 hectáreas y está conformado por 33 comunidades organizadas en 9 consejos locales, ubicados en la Serranía del Darién y el Chocó Biogeográfico, una de las regiones con mayor biodiversidad del planeta. En este espacio, la relación entre comunidad y naturaleza es inseparable: el río, el bosque, el mar y la vida comunitaria se entienden como un solo cuerpo.

A lo largo de su historia, el municipio de Acandí ha sido fuertemente afectado por el conflicto armado, el confinamiento y el desplazamiento forzado. Frente a esta realidad, COCOMASUR ha respondido desde acciones pedagógicas, artísticas y culturales que fortalecen la autonomía y la dignidad del territorio. Un hito fundamental fue la titulación del territorio colectivo en el año 2005, logro que marcó un antes y un después en la defensa de la identidad y el gobierno propio.

Actualmente, la organización es liderada por Everildys Córdoba, reconocida lideresa comunitaria por su trabajo constante con niños, niñas, adolescentes y jóvenes. Este proceso se sostiene gracias a la memoria viva de las mayoras y mayores del territorio, como Don Aureliano Córdoba Becerra, Domingo Morales y Beatriz Quejada Maturana, quienes han transmitido el conocimiento ancestral y acompañado el caminar organizativo. 

El trabajo de COCOMASUR ha sido reconocido por la FAO debido a sus buenas prácticas en conservación forestal y manejo del territorio. Este reconocimiento es colectivo y refleja el compromiso de toda la comunidad con la vida y la naturaleza.

Uno de los pilares del proceso organizativo es la estrategia Mi Casa Ambiental y Cultural, desarrollada a través de cuatro componentes: huertas y viveros comunitarios, música y danza, lectoescritura creativa y entrenamiento deportivo. Estos procesos son acompañados por líderes comunitarios como Manuel Córdoba, Sergio, Lineyis Berrío y Daniel Gutiérrez, quienes trabajan directamente con las nuevas generaciones fortaleciendo el sentido de pertenencia y permanencia en el territorio.

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Proceso de formación en música y danza desde Casa Tumac – Proyecto A Pie Pelao

En este contexto se desarrolló el proceso de formación y acompañamiento en música y danza liderado por Casa Tumac, a través del proyecto A Pie Pelao, en las veredas de Tibirre, Titiza, Chugandí y Playona. El objetivo principal fue fortalecer los semilleros artísticos comunitarios para su participación en el encuentro cultural anual de COCOMASUR, fomentando la unión, el respeto y el reconocimiento entre comunidades.

La danza tradicional callejera Los Negritos fue el eje común trabajado en todas las veredas, permitiendo una presentación colectiva que fortaleció valores como la solidaridad, la empatía y el trabajo comunitario.

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En Tibirre se trabajó, además, la danza de laboreo Caderona, una creación que narra las labores cotidianas del territorio a través del cuerpo. En Titiza, con los niños y niñas más pequeños, se abordaron las rondas tradicionales La Carbonerita y Trapiche, priorizando el juego y la exploración. En Chugandí se asesoró la danza El Mapalé, como homenaje a la fuerza ancestral del territorio. En Playona se fortaleció el proceso musical, encargándose del acompañamiento sonoro del encuentro cultural.

De manera paralela, se acompañó al grupo Tambores del Tolo en arreglos vocales y de percusión para su participación en el Encuentro Polifónico Fronterizo de Mujeres Negras, en el marco del 25 de noviembre, exaltando la memoria, la resistencia y el papel de las mujeres negras en la defensa de la vida y la cultura. 

Este proceso reafirma que, en COCOMASUR, la música y la danza no son solo expresiones artísticas, sino herramientas de formación, memoria y cuidado del territorio.

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